La persistencia construye: 22 años de tradición y el legado de Holcim - Disensa - Depósito su amigo Belén
En Belén, Boyacá, el sector ferretero tiene un nombre que evoca tradición y tenacidad: Disensa - Depósito Su Amigo Belén. Fundado hace 22 años por Don Mario López y su esposa, Rosa Matilde, este negocio se ha consolidado como la ferretería más antigua de la zona. Su historia es un testimonio viviente de cómo la unión familiar y las alianzas estratégicas fundamentan el crecimiento regional sostenible.
Durante estos años, su relación comercial con Holcim ha sido el pilar inamovible de su oferta. Aunque se especializan en la obra gris —cemento, acero y ladrillo—, el respaldo de una marca global les otorga una credibilidad que Don Mario transfiere directamente a sus clientes locales. Este apoyo se refleja no solo en la calidad del producto, sino en una transformación integral que recientemente renovó por completo la imagen del punto de venta, proyectando modernidad, eficiencia y total confianza.
El consejo de Don Mario para los nuevos emprendedores es conciso y poderoso: “tener persistencia. El crecimiento es un proceso "a largo plazo", no inmediato.
El relevo generacional es hoy el motor de cambio. Ángela López, hija de Don Mario, ha asumido el liderazgo del negocio aportando una visión técnica y administrativa renovada. Bajo su gestión, la alianza con Disensa se ha profundizado, implementando sistemas modernos de facturación e inventarios que han profesionalizado la operación. Además, Ángela ha roto barreras de género en un sector tradicionalmente masculino, ganándose el respeto de maestros de obra y proveedores por igual.
La tecnificación se complementa con formación continua a través del programa “Herramientas para la Vida” de Holcim, permitiendo que el equipo, que incluye a colaboradores leales como Edwin Augusto Porras, esté siempre a la vanguardia. Esta solidez técnica ha permitido la participación en proyectos emblemáticos, como la remodelación del Parque de Tutazá.
Hoy, Disensa - Depósito Su Amigo Belén no solo mira atrás con orgullo por sus 22 años, sino adelante con planes de expansión. Demuestran que, con soporte técnico y un firme legado familiar, el futuro de la construcción en Boyacá sigue en excelentes manos.
